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lunes, 29 de agosto de 2016

MANIFIESTO CONTRA LA BASURATURA


MANIFIESTO CONTRA LA BASURATURA

Chevige Guayke





Vivimos, indudablemente, en una sociedad muy casta, muy decentica ella, muy cristiana, muy tantos adjetivos optimistas. Vivimos en un país de gobernantes muy honrados, muy entregados a llevar a cabo la Justicia Social. ¡Oh, paraíso el nuestro! Sí así es la Democracia que no se termine nunca. La Democracia nos permite votar cada cinco años Y nos permite votar cada cinco años y también nos permite votar cada cinco años y nos concede el derecho, el sagrado derecho de votar cada cinco años nos levantamos bien de madrugada y salimos a votar bien temprano cada cinco años. ¡Oh, la Democracia, la Democracia!

Por consiguiente, no se justifica que ciertos escritorzuelos sin oficio conocido ni siquiera del hogar pretendan crear una literatura corrupta y pletórica de desperdicios fecales o sea heces o sea estiércol o sea excrementos o sea...

Lo que dichos caballeros - mejor dicho: burreros - pretenden hacer no es literatura sino basuratura porque ellos están dominados por la malignidad de un tal Conde Lautréamont y de un tal Rimbaud y de un tal César Vallejo y de un tal Gustavo Pereira y de un tal Víctor Velera Mora y de otros miles de demonios como el tal Eduardo Sifontes y el tal Ernesto Cardenal, puros alumnos de Satanás, puros enemigos del Bien, puros enemigos de la Belleza, puros enemigos de la Moral y las Buenas Costumbres.

Muy cierto hay escritores que son detestables. Hay escritores que son unos cerdos es decir unos cochinos es decir unos marranos: sólo escriben cochinadas; usan el lenguaje para limpiarse el trasero o sea el ano o sea el recto o sea el furraco; para ellos, las palabras no son otra cosa que papel toilette es decir tualé. No producen más nada que basuratura. Todo cuanto escriben, está lleno de basuras su lenguaje es un basurero. Juegan con los gusanos Juegan con el estiércol. Juegan con el mal aliento. Juegan con la mucosidad. Juegan en las pocilgas. Escritores como esos no son dignos de vivir en una Democracia como la nuestra. Un escritor democrático, católico, apostólico, evangélico, testigo de Jehová, florista, refinado, farandulero, no anda metido en esas concupiscencias, en esas lujuriosidades. Un escritor, un literato, un verdadero amante de las Bellas Letras, no se ocupa de crear cuestiones viscerales. Un escritor que se considere como tal y que aspire a ganar el Premio Nacional de Literatura debe escribir sobre las bellezas naturales que tiene nuestro país, tu país, mi país, nuestro país de nosotros. Un escritor democrático debe escribir sobre los crepúsculos de Juangriego que indubitablemente, son más preciosos que los de Barquisimeto. Qué bello es escribir sobre lo nuestro. Así es como debe ser. Es que nuestro país, tu país, mi país. tiene bellezas hasta para regalar hasta para exportar... Sobre esas bellezas deben escribir los escritores democráticos, porque los otros los antidemocráticos sólo escriben sobre la violencia, sólo nombran pocetas en sus escrituras, sólo mencionan flatulencias y defecaciones y masturbaciones y eroticidades y desfloramientos y diarreas y vómitos y adulterios y dicen vulgaridades como las siguientes:

“Usted mi compay, amigo mío, usted sólo es importante para votar, para aplaudir en las manifestaciones, en las reuniones políticas, después usted vuelve a ser el mismo imbécil, el mismo pendejo, el mismo vergajo, el mismo bolsa, el mismo mojón, porque usted sólo es Importante para votar, luego puede irse a freír monos, a comer tajadas de aire, a ser el marginal de siempre, el mismo olvidado y escoñetado y jodido y retejodido y bien jodido y más jodido, pero lo Importante es que usted, mi compay, amigo mío, es un soldado de la Democracia, usted es un Jesucristo de la Democracia, usted es un caletero de la Democracia y no importa que coma mierda y no importa que no tenga un carajo, que sea un pobre diablo, que sea un cero a la izquierda, un lameculo, un coleccionista de promesas y de discursos presidenciales. Confórmese con su hambre, confórmese con su miseria, confórmese con sus nadas, ya los ricos están completos y esa es una ley Divina, es una ley de Dios y esa ley hay que respetarla, hay que cumplirla al pie de la letra, usted es pobre porque así lo desea Dios, usted no tiene nada porque así lo desea Dios y nadie puede ir contra los deseos de Dios y ya el Papa fustigó a los materialistas, a los que pretenden ir contra las leyes de Dios promoviendo revoluciones y los que vayan contra Dios estarán condenados para siempre y su hogar será el infierno y por eso es que los pobres deben aceptar su pobreza y deben conformarse con estar vivos así hablan los que sí han aprovechado la Democracia, los que si han aprovechado las riquezas del país, pero los pobres deben meterse la lengua en el hueco del culo y no decir un coño y para completar la vaina hay escritores que sólo escriben sobre los Relámpagos del Catatumbo, que sólo escriben sobre paisajes, sobre vainas que no los comprometan, sobre vainas que no vayan a dañar su imagen, sobre vainas que no compliquen su vida, sobre vainas barrocas, sobre vainas muy lindas, sobre vainas muy decentes, sobre vainas muy pacíficas, sobre vainas muy mariconas, porque son unos escritores sin cojones, porque son unos escritores serviles, porque son unos escritores deslechados, porque son unos escritores que sólo piensan en su gloria, en su inmortalidad, en su currículum inmaculado, y su literatura es todo un compendio de complacencias y de postales y su literatura es estrictamente literaria pues su preocupación es la vaina estrictamente intelectual es una vaina estrictamente artística pues todo debe ser dicho con decencia pues todo debe ser dicho con la mayor moralidad y la escritura debe ser una vaina impoluta y sólo debe interesarse por los temas psicológicos por esas vainas que son espejos de los laberintos introspectivos pero todo escrito así retóricamente con unas palabras que nada tienen que ver con la vida de nadie porque son unas palabras estrictamente especulativas porque dichos escritores aburguesados y cómplices de las traiciones gubernamentales no son más que unos egoístas y sólo piensan en su gloria en su inmortalidad en su trascendencia y por eso aplaudieron y aplaudieron al Papa y volvieron a aplaudirlo y siguieron aplaudiéndolo porque también querían asegurar bien asegurado su puesto junto a Dios porque dichos escritores son unos cagones unos culillúos y por eso no se meten con nadie y por eso se vuelven pura decencia literaria puro protocolo literario puro Manual de Carreño pura preciosidad y en su literatura no hay putas y no hay maricos y no hay lesbianas y no hay filicidas y no hay uxoricidas y no hay gobernantes ladrones y no hay un coño contra los estadounidenses y no hay nada contra la situación de este país que esta convertido en una mierda mierda mierda mierda mierda este país es una mierda una mierda una mierda una mierda es un país de mierdosos de enmierdados y al carajo esos escritores maricones al carajo esos escritores que viven cuidando su prestigio su posición en la sociedad intelectual venezolana al carajo esos escritores que venden su palabra al mejor postor al carajo esos escritores que pactan con los sepultureros de la esperanza al coño esos escritores de flux para arriba y para abajo al coño esos escritores de reuniones en Sabana Grande al carajo esos escritores que responden tímidamente a los planteamientos reaccionarios de Uslar Pietri al carajo esos escritores que alaban a Guillermo Morón para que dicho señor se apiade y les publique alguna vaina por cuenta de la Academia de la Historia al carajo ese Efraín Subero que sólo se ocupa de comercializar con la literatura de otros, al carajo ese viejo fastidioso llamado Luis Beltrán Guerrero al coño ese José Ramón Medina que no ha podido escribir un buen verso porque ha invertido todos los años de su vida en buscar puestos y más puestos, al coño ese Adriano González León que vive repitiendo las mismas anécdotas literarias, al carajo todos los escritores que viven jalando bolas para que les publiquen sus libros al carajo esos escritores que no han tenido el más mínimo gesto de solidaridad con la Revolución Sandinista, al carajo ese Lovera D'Sola que no sabe lo que dice en sus torpes notas críticas, al carajo todos esos muñequitos de Tráfico y Guaire que únicamente buscan figuración, al carajo, al coño, a la mierda todos esos escritores que escriben para ellos mismos y para complacer a fulano a zutano y a mengano.”

¿Se dan cuenta? ¿Cómo es posible que un escritor pueda decir esas cochinadas, esas barbaridades?, ¿Cómo es posible que un escritor pueda emplear esa terminología tan morbosa e indecente? Cómo es posible, Dios mío, Papa querido, cómo es posible que alguien pueda utilizar la palabra para vomitar todas esas asquerosidades, todos esos desperdicios, cómo es posible, Dios mío, Papa querido, Papa amigo, cómo es posible ¿Por qué alguien se atreve a barrer el piso con las palabras? ¿A limpiar las letrinas con las palabras? ¿Es que acaso no hay castigo para los autores de tal fechoría?, ¿Es que acaso no hay castigo para los homicidas del lenguaje?, ¿Es que acaso no hay una ley que prohíba a esa clase de escritores emplear las palabras que emplean? ¿Por qué convertir la literatura en un burdel, en un torneo de palabras feas, horripilantes, monstruosas, de mal gusto? Es que acaso la literatura es algún mercado popular algún bar de barrio. ¿Por qué motivo ciertos escritores usan la palabra culo si existe la palabra trasero? ¿Por qué usan la palabra verga o pinga si existe la palabra falo? ¿Por qué dicen culear si pueden decir moverse? ¿Por qué dicen singar si pueden decir copular?, ¿Por qué escriben sobre asuntos feos si hay tantas cosas tan lindas, tan bellas, tan hermosas, tan edénicas?, ¿Por qué ir contra la Democracia si la Democracia nos permite vivir así tan chéveres como vivimos?
Somos partidarios de una literatura hecha con palabras desinfectadas, bien puliditas, bien vitoqueadas. Creemos que la literatura es algo celestial, espiritual, angelical. Somos partidarios de una literatura al servicio de sí misma o al servicio de la pedagogía La literatura debe escribirse para formar y no para deformar. La literatura no debe salir de los intestinos sino de los sitios más límpidos, más impolutos, más puros, de la mente. Estamos muy claros: la literatura no es un chiquero. La literatura es algo sacrosanto y sus cultivadores deben ser unos apóstoles, unos monaguillos.
¡Muera la literatura de pocetas!
¡Mueraaaaaa!
¡Muera la literatura agresiva!
¡Mueraaaaaa!
¡Muera la literatura cotidiana!
¡Mueraaaaaa!
¡Muera la literatura cargada de humor negro!
¡Mueraaaaaa!
¡Muera la literatura que está contra nuestra Democracia!
¡Mueraaaaaa!
¡Que vuelva a morir el Conde Lautremont! ¡Que muera Gustavo Pereira! ¡Que vuelva a morir César Vallejo! ¡Que muera Ernesto Cardenal! ¡Que vuelva a morir Artaud! ¡Que vuelva a morir Eduardo Sifontes! ¡Que vuelva a morir Víctor Valera Mora! ¡Que vuelva a morir Rimbaud!
Queremos una literatura así:
“Yo tengo un jardín muy lindo
¡Qué lindo es mi jardín!
Yo tengo rosas en mi jardín
y tengo lirios
tengo claveles tralalala
tralalala
tralalala
Hay muchas flores en mi jardín
Y hay mariposas
muchas mariposas
flores y mariposas tralalala
tralalala
tralalala

¡Oh, mi jardín que Dios admira, que el Papa admira!
Mi jardín tan bonito
Mi jardín, mi jardín, mi jardín
tralalala
tralalala
tralalala
¡Qué literatura! ¡Qué poesía! ¡Qué ternura! ¡Qué decencia!
Definitivamente hay que decir, hay que gritar a todo pulmón
¡¡¡MUERAAAAAA LA BASURATURA!!!

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